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julio 18, 2014

Bye bye, Blogger!

Después de casi 8 meses sin escribir por acá, vengo a darles buenas y malas noticias.

Las malas noticias es que dejaré de escribir en este blog. Las buenas es que comenzaré a escribir en este otro:


Entonces, ¿qué quiere decir eso? Pues que ¡nos mudamos!

Bienvenidos a La Guarida del Lobo 2.0.

(Por si alguien se llegó a preocupar al respecto, no se preocupen. No pienso eliminar este blog. Sus 194 entradas quedarán archivadas para la posteridad, o al menos hasta que blogger decida dejar de hospedarlo. En dado caso, las mejores entradas serán re-editadas y remasterizadas por allá. Siéntanse libres de comentar cuáles de sus favoritas querrían ver de nuevo.)

octubre 21, 2013

5 años de Guarida

Y para variar y no perder la costumbre, entre ocupaciones, proyectos, compromisos y demás, se me pasó por completo un aniversario más de este blog.

¡Ya cumplimos 5 años al aire! Y considerando que este blog sigue (relativamente) activo, creo que ya podríamos decir con relativa seguridad que este pequeño ya ha alcanzado la adultez bloguera. Aún es un adulto joven, pero ya lo suficientemente maduro como para poder llamarse un veterano de los pixeles y las letras.

*snif, snif* Crecen tan rápido...

Para bien o para mal, este último par de años han estado sumamente cargados de satisfacciones en todos los sentidos, ocupaciones que me han tenido extremadamente ocupado, y actividades bastante demandantes que han tenido bastante prioridad sobre este pobre (pero nunca olvidado) blog.

Eso sí. Les puedo decir que han sido épocas estresantes, formativas, llenas de éxitos y lecciones, dándome bastante que meditar y aún más que observar.

Porque aunque el lobo esté oculto y silencioso, ahí está. Acechando. Preparándose. Esperando. Y cuando menos se lo esperen... ¡Zaz! Dentellada en el trasero.

septiembre 06, 2013

Un (mal) mensaje a un (hipotético) hijo

Uno de mis contactos en el Facebook publicó un vínculo a un artículo que me dejó meditando bastante.

Lo resumo en tres palabras: no me gustó.

Me explico. Entiendo la intención detrás del escrito, y la comparto totalmente. Es fundamental pasar a nuestros hijos (principalmente a los varones) una visión respetuosa, completa e igualitaria de las mujeres. (Y de los seres humanos en general, de hecho.)

El problema es la forma en que transmite el mensaje.

Primero, me chocó algo esa actitud pretenciosa de "no tengo hijos, pero ¡miren qué buen padre seré algún día!". Pero bueno. Vale. Se la compro. Imaginemos el hipotético caso de que el autor tiene un hijo y pretende hablar con él del tema.

Descubre al adolescente (porque asumo que el hipotético crío ya es todo un buen adolescente lascivo y curioso) "siguiendo con los ojos al objeto de su lujuria". (Ya desde aquí tengo mi primer objeción. Mirar a alguien con lujuria no es sinónimo de objetificarlo. Muchas veces van de la mano, pero también es bastante común encontrar uno u otro de forma totalmente independiente.) ¿Y qué hace nuestro abnegado padre de familia? Lo jala para darle una agradable (e intencionalmente incómoda) charla de hombre a hombre.

Y empieza a "enseñarle" cómo debe tratar a una mujer. Leyendo literalmente, podemos encontrar una sensata y bastante atinada crítica a la cultura machista, objetificante y privilegiada en que desafortunadamente nos tocó vivir. Quizá un poco grandilocuente y petulante, pero cubre todas las bases.

Y ahí va mi siguiente gran problema. Si lo leemos dentro del contexto que se nos está presentando... ¿Entonces ese hipotético hijo adolescente ya es uno más de esos privilegiados individuos que objetifican a las mujeres, las culpan por su propia falta de control y las ven como inferiores a ellos? ¿Y el padre apenas está haciendo algo al respecto?

Porque esa postura se aprende, no surge espontáneamente.

Regularmente la comienzas a aprender a una edad basante temprana de tu figura paterna más influyente (regularmente, tu padre). Pero asumamos que el autor es hipotéticamente un hombre sensible, igualitario, respetuoso, y que (en contra de sus propios instintos) nunca de los nuncas ve a una mujer con lujuria. Porque, según el autor, eso hace que automáticamente la hayas objetificado. Porque no existe algo parecido a "el placer de simplemente disfrutar de la belleza de otra persona", y pensar en sexo mientras observas las curvas de una atractiva fémina en la calle te pone en el mismo plano que los hijos de puta que justifican una violación con estupideces al estilo "traía una mini-falda y un gran escote, ¡ella lo estaba pidiendo!".

¿Entonces por qué esperar? ¿Por qué apenas está hablando con el hijo del tema? ¿Ya que ha visto a una mujer e incurrido en los graves pecados culturales de los que se está quejando? ¿Por qué no antes? Desde que era un niño pequeño, antes de que lo "programaran incorrectamente" las presiones sociales, la mala información obtenida fuera de contexto a través "amigos", figuras públicas y situaciones nocivas transmitidas por los medios... Claro, "ya ahogado el niño..."

¿Se entiende por qué me molesta el artículo y me parece más una inútil masturbación mental, donde el autor busca subirse el ego esperando que la gente le diga cosas como "qué culto, civilizado, respetuoso, igualitario y sensible individuo eres, a pesar de estarte jactando de no haber hecho nada para evitar la situación que criticas hasta que ha sido demasiado tarde en la ficticia situación que narraste"?

Desear a alguien no te hace objetificarlo. Pensar que ese alguien es inferior a ti, tiene menos derechos o tiene la obligación de "satisfacer" ese deseo sin importar sus propios deseos y necesidades... Eso sí es objetificarlo.

El problema no es quedarte viendo el atractivo cuerpo de una persona. El problema es hacerlo en una situación donde esa persona se sentirá poco respetada, degradada, usada, ignorada...

¿No odian esa mala costumbre de llevar las cosas a los extremos y presentar falsas dicotomías más dañinas que funcionales?

Yo sí.

End of Rant.

septiembre 02, 2013

Estrenando foro nuevecito

Algunos de ustedes se preguntarán por qué casi no he publicado nada en los últimos meses. (A otros de ustedes les importará realmente muy poco. A esos les digo: :P)

Las razones son varias. (Mucho trabajo del que me da para comer, muchos compromisos personales, 9 semanas sin acceso a internet en casa...)

Una de las principales es que he pasado los últimos 3 meses planeando, programando, personalizando, diseñando y ajustando mi propio Foro, cuyo principal tema de interés es los Juegos de Rol.


Si a alguna de las personas que lee este blog le interesa saber más del tema, siéntanse libres de visitar y explorar un poco La Ciudadela Digital. Puede que encuentren una que otra cosa interesante, y que tengan una que otra cosa que decir por ahí.

Si no, pues no. :P

De cualquier forma, ya saben a qué he dedicado una buena parte de mi tiempo libre en esta temporada.

agosto 29, 2013

And I'm back

El día de hoy tengo sólo una cosa por decir:

Uno no valora el internet que tiene hasta que lo dejan sin servicio por 9 semanas y media.

*suspiro*

diciembre 29, 2012

Instrucciones para cumplir 30

T-0


Felices 30, viejo.

octubre 12, 2012

Y que se nos pasa el cuatro

Érase una vez un chico llamado Damián, que decidió que estaba harto de tener que repetir y repetir y repetir ciertas historias, o explicar ciertos conceptos y filosofías cada vez que alguien le preguntaba su opinión respecto a algo. O simplemente le sucedía que al querer expresar algunas de sus ideas se daba cuenta de que ya antes las había puesto en palabras en alguna otra situación.

Entonces pensó que bien podría empezar un blog, para ir vaciando todas esas cosas por escrito. De esa forma podría ser un gran vago y simplemente hacer copy+paste cada vez que quisiera compartir algo, en lugar de tener que redactarlo una y otra y otra vez.

Además, hay que decir que se trataba de un joven con mucho que expresar y mucho que meditar respecto a la vida, el amor, el sexo y la felicidad, entre muchos otros temas. Y qué mejor que aterrizarlos por escrito, para ordenar sus ideas y conocerse un poco más a sí mismo.

Pues bien... El mes pasado se cumplieron cuatro años desde el inicio de esa interesante aventura digital.

Aventura iniciada por un Damián mucho más joven, inmaduro, inexperto e impaciente, que tenía ganas de comerse al mundo a mordidas, pero no sabía por dónde empezar.

Y he aquí que a la fecha este blog sigue siendo una herramienta fundamental, que me ha facilitado treméndamente la vida, me ha permitido expresar ciertas cosas que necesitaba decir de la mejor manera y me ha ayudado a comprobar que un medio tan frío y distante como es el internet tiene la capacidad de convertirse en un reflejo bastante fidedigno del corazón, la mente y el espíritu de una persona.

Claro, para aquellos que han aprendido a leer entre líneas y a no sacar las cosas de su contexto particular.

He aquí que en estos 4 años hemos hablado de bastantes cosas. Y aún quedan bastantes por decir.

Porque a pesar de que los últimos meses este pobre blog ha quedado bastante abandonado, eso no quiere decir que no ocupe un lugar importante en mi vida. Sigue y seguirá siendo una herramienta treméndamente genial para poder expresarme y comunicar mis ideas, valores, filosofías, opiniones y sentimientos.

Porque, les guste o no, esto sigue siendo sólo el comienzo de la historia. Bienvenidos a la boca del lobo.

enero 23, 2012

Me lo encontré por ahí en internet...

Quédate con un hombre...

1. Que te prometa hacerte reir mucho cuando sean viejos.

2. Que te diga que está orgulloso de ti todos los días.

3. Que ponga tu felicidad al mismo nivel que la suya.

4. Que use adjetivos positivos al describir su relación.

5. Que al hablar de su futuro contigo diga "cuando" y no "si acaso...".

enero 17, 2012

Shadows, Lindsey Stirling



Algún día quiero hacer algo al estilo. Aunque sin violín. :D ¿Quién se apunta para ayudarme?

diciembre 29, 2011

T-12

Yo vengo de familias muy longevas. Lo más probable es que, si me sigo cuidando y alimentando bien, llegue con comodidad a los ochenta y tantos años.

Eso significa que aún me queda más de medio siglo de vida. Casi el doble de lo que tengo de edad.

Por tanto, estando apenas a poco más de un tercio del camino, cumplir 30 años no me parece nada del otro mundo.

Sin embargo, no me estoy haciendo más joven. Ya lo comentaba hace algunos cuandos seis meses exactos, para ser precisos.

Pues bien. Hoy cumplo 29 años, y sólo quedan 12 meses para alcanzar mi meta. Esa meta de llegar a estar en el máximo nivel que me permita mi metabolismo y estilo de vida. Porque después será cada vez más difícil empezar "de cero", y mucho más sencillo simplemente mantener lo logrado.

Y el plan incluye llegar a mi mejor estado (y aspecto) físico, pero también todo lo demás. Mental, emocional, espiritual, Prepararme para el resto de mi vida. Aprender, emprender, entender, estudiar.

Es hora de poner orden a mi vida. Y qué mejor forma que dando a conocer mis objetivos ante todos ustedes. Por supuesto, nada garantiza que no haré trampa, ni que me sienta con algún tipo de obligación hacia alguna otra persona. Simplemente es una manera de automotivarme y tener la "excusa" para comprometerme con esto. (Aunque, claro, un poco de motivación de mis amigos siempre es una gran ayuda.)

Doce meses y contando, gente. Prepárense para ver una sutil, pero (esperemos) sana y comprobable metamorfosis.

octubre 27, 2011

Lo que (probáblemente) no sabías de mí

Y he aquí diez curiosos detalles de trivia acerca de mí que probáblemente no sabían (y aún más probable que no le interesen en lo más mínimo a la gran mayoría).
  1. Sé bailar tango, salsa, cumbia, bachata, rock and roll, danzón, swing, foxtrot, disco, country, merengue, lambada, samba, son cubano, paso doble, vals y un poquitín de quebradita. Me gustaría aprender tap y lo que sí nunca en la vida voy a querer bailar ni aunque me paguen es pasito duranguence. He dicho.
  2. En la prepa estelaricé la obra musical de Grease, con el papel de Danny Sucko. Oh, si. Vaselina. Y no me avergüenza decirlo. Mi canción favorita ha sido Grease Lightning desde muy pequeño, y todavía me sé la letra de algunas de las canciones.
  3. Practiqué Karate durante varios años. Mi sensei es un Filipino que es la onda y llegué a Cinta Café. Algún día (posiblemente pronto) lo retomaré para alcanzar la Negra. (Café > Café avanzada > Negra 1er Dan) Mi fuerza siempre fue mi velocidad y mi debilidad mi falta de flexibilidad.
  4. En la Universidad, estudié durante poco más de 4 años bajo la tutela de un par de geniales actores profesionales, cuya formación incluyó (entre muchas otras cosas) un severo entrenamiento bajo el método de Stanislavski. Ya antes había estado involucrado con el teatro de una u otra forma, pero definitivamente en esos años fue cuando más aprendí al respecto.
  5. Cuando niño nunca fui realmente travieso. Más bien siempre fui un salvaje. Patinaba, corría, trepaba, andaba en bici, me revolcaba en el pasto y en general me la vivía con las rodillas de los pantalones perpétuamente rotas. Eso sí, nunca aprendí a andar en patineta. :(
  6. De pequeño el alimento que más odiaba comer era el bistec de res. Oh, si. Cómo cambian las cosas. ^_^
  7. Por el contrario, un alimento que he amado con pasión y locura desde que tengo memoria son las alcachofas. Yo sigo convencido que las alcachofas son orgasmos en hojitas.
  8. Conocimientos que me hace falta llegar a dominar para realmente poder llegar a considerarme un homo universalis:  Mecánica, animación en 3D, plomería, tocar el bajo, electricidad, programación avanzada, carpintería, arquería, cocktailería, montañismo, malabarismo, esgrima, repostería y unas dos o tres disciplinas más.
  9. De pequeño me enseñaron a amarrarme las agujetas de los zapatos con el método de las orejas de conejo. La mayor parte de mi vida fue el único método que conocía, y siempre se me desamarraban solas (y de hecho llegué al punto de aprender a ir por la vida con las agujetas desamarradas de forma permanente). Hasta que encontré en alguna página web un método alterno para que no se desamarraran... que es básicamente el mismo de las orejas de conejo con una vuelta especial extra.
  10. Algunos de mis pequeños placeres culposos: me gustan la lucha libre norteamericana, comer Ramen crudo, Megan Fox y la música country. ¡Shhh! No le digan a nadie, ¿eh?

octubre 23, 2011

Una nota personal

Interrumpimos su programación regular para comunicar una nota especial. Ayer tuve una cita mágica. Hoy el mundo es un lugar mejor. Por su atención, gracias.

septiembre 29, 2011

A tu servicio

Hola. Soy el padre de tus futuros hijos, encantado de conocerte.

Sé que es demasiado repentino, y de seguro piensas que estoy loco de remate. Mejor olvida lo que dije, ¿de acuerdo? Has como si no hubiera dicho absolutamente nada.

Pero pues ¿qué te puedo decir que no te hayan dicho ya antes? Porque seguro una exquisita Diosa encarnada como tú ya lo ha escuchado todo, lo sé bien.

¿Y quién soy yo para venir a repetirte halagos fáciles y piropos extraños? Nadie, nadie. Sólo ignora al hombrecillo detrás de la cortina, ¿de acuerdo?

Ok, de hecho no. No me ignores. Escúchame. Analízame. Dame el beneficio de la duda. Ve mis ojos y dime que lo que te digo no viene directamente de mi corazón y no estoy siendo totalmente sincero. ¿Puedes verlo?

Bueno, de acuerdo. Te diré quién no soy.

No soy el Príncipe Azul que viene en su blanco corcel a salvarte de tu terrible destino. No soy un creído conquistador buscando una marca más en su revolver. No soy el impositivo macho que busca una sumisa hembrita que haga sólamente lo que sea su voluntad. Y definitivamente no soy alguien común y parecido a cualquier otra persona que hayas conocido antes.

Si, por supuesto, soy un Príncipe. Pero un príncipe oscuro, rebelde, inteligente, diferente, auténtico, ecléctico, exigente, sarcástico, generoso, independiente, empático. El Príncipe de las Sombras.

Soy el galante caballero que peleará por ti contra viento y marea, pero que no piensa ir a rescatarte de la torre en la que lo esperas cómoda y pasivamente.

Soy el chico malo que sí vas a querer presentarle a tu madre.

Soy la mala influencia que te empujará a romper tus paradigmas y a desdeñar a la zoociedad.

Soy el antagonista que te cuestionará y te hablará con la verdad absoluta, y que nunca aceptará un "porque sí" por respuesta.

Soy el Dios encarnado que pondrá tu mundo de cabeza, y el humilde servidor que te cortejará permanentemente con infinita adoración.

Soy esa odiosa espina que se clava e incomoda, pero que cada vez deseas menos sacarte de encima.

Soy el geek que querrá saberlo y entenderlo todo de ti, sin juzgar ni rechazar. El curioso relojero que busca comprender por qué haces "tic-tac".

Soy el amante que te hará tocar el cielo con las manos tan seguido como creas soportarlo.

Si, estoy loco. Completa y absolutamente desquiciado. Y orgulloso de serlo. Porque en mi locura he encontrado una pequeñísima esquirla de iluminación. Porque ser diferente de lo "normal" me enorgullece y me permite ver las cosas desde afuera de la caja.

Mejor o peor, no lo sé. Pero definitivamente diferente.

Pero no. De verdad. Olvida todo lo que he dicho. Estoy loco, ¿recuerdas? ¿Y quién puede creerle a un loco que no sea otra loca? Y seguro que tú no estás loca. ¿O si?

¡Nah! Olvida que he abierto mi gran bocota. ¿Quién soy yo para decirte nada? Porque yo sólo sé que no sé nada.

Y pues bueno... Así es como son las cosas.

¿No crees?

¿O qué?

¿Sigues pensando en eso?

¿No logras olvidar lo que te he dicho antes, a pesar de que te pedí que lo olvidaras?

Bien. Eso significa que no estaba hablando con una pared. No me gustan las paredes, ¿sabes?

Y si. Soy insoportable. Te dije que sería una incómoda e intrigante espina. ¿O no?

Pero así son las cosas. Y aquí es donde te toca a ti dar el siguiente paso. Alejarte de este arrogante loco que cree que puede venir tan campante a cambiarte la vida. O reir de mi descaro y humor ácido, darme un golpe en el brazo por impertinente y responderme una simple pero importante pregunta. ¿Y tú quién eres?

septiembre 27, 2011

Tres años, y todavía va para largo...

¿Saben de qué me acabo de dar cuenta? Se me ha olvidado (otra vez) la fecha del aniversario del blog. ¡El tercer aniversario de la Guarida!

Así es. Tres años completitos diseccionando frente a todos ustedes cuanta idea, filosofía, experiencia y teoría hay en mi loca cabecita. Pésele a quien le pese. (Bueno, probablemente a nadie le pese en realidad, pero ya ven que me divierte ser algo dramático.)

¿Les ha pasado que alguien te pregunta exactamente de lo mismo que hace unos días hablaste con alguien más? ¿Han tenido esa sensación de deja vu que te queda después de haber vuelto a explicar algo que la gente te suele preguntar frecuentemente? ¿Se han inspirado tanto en una conversación que desearían dejar lo que han dicho registrado para la posteridad (o de menos escrito en alguna parte para no olvidarlo después)?

Pues a mí sí. Seguido. Y esa fue una de las principales razones por las que decidí iniciar este blog hace esos tres años. Eso, y que realmente tenía mucho que decir, y me fastidia demasiado tener que estarme repitiendo una y otra vez.

Y ya ven... después de estos 36 meses sigo acá, sin abandonar, escribiendo, expresando, quejándome, explicando y compartiendo lo que considero vale la pena compartir.

Y es curioso. Al volver a leer lo que escribí hace tanto tiempo, me queda una sensación rara. Por un lado, mis ideas, conclusiones y descubrimientos siguen siendo muy similares. Se podría decir que lo que tenía expresar entonces es prácticamente lo mismo que seguiría opinando al día de hoy. Y aún hay algunos escritos que he querido escribir desde entonces y los condenados no se han dejado. Los muy malditos.

Pero, al mismo tiempo, es raro ver cómo en tan sólo 3 años he crecido, aprendido, madurado y ganado un poquito más de sabiduría.

Este blog aún no llega a una edad suficiente como para considerarlo un respetable ancianito, pero creo que hemos superado la barrera de los pobres abandonados que fueron comenzados por capricho o bajo ciertas circunstancias demasiado particulares (y sin las cuáles los autores dejan de interesarse por continuar escribiéndolos).

Y aquí estamos. Y digo estamos por los que de una u otra forma me siguen leyendo. Los nuevos, los viejos, los que se fueron y regresaron, los que no se acaban de ir, pero me leen intermitentemente... Desde la Guarida del Lobo sólamente me queda decirles: ¡Gracias!

Y hasta pronto, porque esto apenas comienza.

agosto 04, 2011

Debajo de la nariz

Cobarde.

Perdóname que te lo diga así, pero eres plana y llanamente una cobarde.

No es que piense que yo soy la solución a todos tus problemas. De hecho, ni siquiera me interesa serlo. No. No vengo a salvarte, ni a cambiarte, ni a exigirte nada que no sería sensato pedir.

Y la cuestión es que te estoy ofreciendo mucho. No te ofrezco mierda. Te ofrezco lo mejor de mí. Mi comprensión, mi sinceridad, mi cariño, mi fuerza, mi confianza, mi respeto, mi deseo, mi diversión, mi humor, mis pasiones, mis lágrimas, mis suspiros, mis defectos, mis debilidades, mi vulnerabilidad, mi inteligencia, mi sabiduría, mi experiencia, mi sed de aprender y experimentar, mi nobleza, mi paciencia, mi estabilidad...

Yo sólo estoy pidiendo aquello que estoy dispuesto a ofrecerte a cambio.

Pero en realidad nada de eso importa. A ti no te interesa. Aunque a veces incluso digas lo contrario, realmente no es prioritario para ti. No es lo que quieres, ni estás dispuesta a arriesgarte emocionalmente. La apuesta no es lo suficientemente tentadora para ti.

Por tanto, no quieres nada conmigo. O bueno, más correctamente: no quieres lo mismo que yo quiero.

Simple, ¿no?

Y es que si desde el principio me lo hubieras dicho así. Directo, honesto, respetuoso...

Pero no. Dejaste que yo me ilusionara. Que mis esperanzas crecieran. Claro, en buena parte es mi propia culpa, por crearme espectativas, por dejarme llevar, por creer, por soñar, hacer planes, atesorar memorias... Pero tú nunca dejaste de mandarme mensajes cruzados. Porque eran mensajes cruzados. Probablemente no fue tu intención, y desde tu perspectiva piensas que nunca me diste a entender lo contrario. Pero no. Desde acá se percibió muy diferente.

Estoy molesto. Creo que eso es bastante obvio después de todo lo que he dicho, ¿no? Bien, pues en realidad lo que has percibido no es ni la mitad del fastidio, la frustración, la melancolía, el dolor y la amargura que estoy sintiendo en este momento.

Y sé que no es mi lugar ni mi derecho el decirte esto. Pero de verdad, eres una cobarde.

Cobarde por no atreverte a darme una oportunidad. Por preferir quedarte atorada en tu zona de confort. Porque tus miedos, paradigmas, prejuicios y demás podrían estar en lo correcto... Pero también podría ser exactamente lo que (no sin cierta hipocresía) clamas que valoras y te importa. Porque en realidad no sabes a ciencia cierta la posibilidad que podrías estar dejando pasar.

Y es curioso... Yo soy una persona que podría poner tu mundo de cabeza, en el sentido más positivo posible. Y tú lo sabes perfectamente bien. Si tan sólo no te diera tanto miedo el cambio...

¿Y sabes qué es lo peor? ¿Sabes qué es lo que en realidad me molesta, me lastima, me desespera? Tu egoísmo. La forma en que te escondes detrás de ese "no quiero lastimarte", "pero si yo no te he dado falsas esperanzas", "eres demasiado perfecto para mí", "si te hubiera conocido un poco antes/después" y "en este momento de mi vida no es lo que necesito", al mismo tiempo que permites que mis sentimientos crezcan y se multipliquen...


La forma en que (inconcientemente, lo sé, no te preocupes) me comparas, me prejuzgas, me mides y proyectas en mí todos esos miedos, malos hábitos, cicatrices... Pero descontextualizadamente. Porque, ¿sabes qué? En realidad no me conoces. No me has querido conocer. A pesar de que yo desde el principio me he intentado mostrar ante ti transparente, honesto, directo y totalmente dispuesto.

No te interesa. Ahora lo entiendo. No vale el precio que hay que pagar. Estás en tu derecho de decidir.

Pero el daño ya está hecho. Yo estoy molesto, y ya no hay nada que pueda hacerse al respecto (que de mí dependa).


(Esta entrada no va dirigida a ninguna chica en particular. O, quizá sea mucho más correcto decir, va dirigida a todas aquellas chicas que nos han hecho sufrir. Las que no han sabido valorar lo que les ofrecemos, y que dejan que sus miedos, traumas, conflictos, paradigmas, prejuicios, complejos, inseguridades y orgullo tomen las decisiones en lugar de ellas mismas. Esta no sólo ha sido mi experiencia, y no ha sido algo que sólo suceda una vez. No tiene que ver con reencores o "ardidez". Va más relacionado a exigir que nos respeten y una petición de que dejen de usar las mismas excusas baratas una y otra y otra y otra vez.)

agosto 01, 2011

El camino del Héroe

Desde hace muchos años yo he visto mi vida de forma bastante similar a una historia de fantasía épica.

Alcanzar mis sueños, vencer mis obstáculos, enfrentar mis retos, conseguir a la chica...

Al principio pensaba que, como todo buen héroe, debía recorrer el camino predestinado, vencer al dragón y entonces obtendría a la chica.

Pero, por supuesto, yo no soy el típico héroe de una típica historia, así que mi propia historia es bastante singular y diferente, y no podría seguir el órden típico.

Para mí, el Dragón representa mi gran Reto de Vida. Alcanzar mis sueños, por el medio que más me convenga y resulte más benéfico para mí y para toda mi gente.

Es un sueño grande, difícil, ambicioso, complicado, idealista, atemorizante. Pero es un reto alcanzable. La pelea contra el dragón es peligrosa, intensa, tardada. Pero no es imposible. (Si lo fuera sería una Ballena Blanca, en lugar de un Dragón.) A veces el fuego te destruye, pero a veces te templa y te fortalece, si tienes el vigor necesario.

Por otro lado tenemos a mis Minotauros, que representan mis miedos, mis inseguridades, mis debilidades, mis defectos, mis complejos, mis cicatrices, mis propios paradigmas... Cosas que he dejado de lado, que he elegido no enfrentar por considerar que aún no tenía la fuerza necesaria. Pero no los olvidaba, no me rendía. Simplemente los dejaba guardados, archivados en el cajón de pendientes.

Y una de mis filosofías de vida siempre ha sido que "hay que tomar al toro por los cuernos". Tarde o temprano es necesario enfrentar los problemas. Y por lo general mientras antes lo haga uno, mejor.

Finalmente tengo mi Gigante, que representa aquello que casi desde que tengo memoria fue una preocupación para mí. Aquello que en algún momento era otro imposible más, pero que con el paso de los años me he estado preparando para enfrentar. Y es algo para lo que finalmente estoy listo, en lo que a través de experiencias, cambios de perspectivas y bastante introspección he llegado a aprender.

Vencer a mi Gigante representa salir al mundo y conseguir a la chica. Pero no cualquier chica...

Porque ¿recuerdan lo que estaba diciendo antes de que mi historia es bastante atípica?

Si yo no soy un héroe típico, tampoco me interesa encontrar a una chica típica. El Príncipe Azul se queda con la aburrida, común y mediocre Princesa Encantada, con vocación de damisela en desgracia, complejo de culpa patológico y treméndamente cursi.

Pero no. Ese no soy yo. Este Príncipe de las Sombras tiene aspiraciones más altas, y busca a otro tipo de Princesa. Una heroína por derecho propio. Fuerte, honesta, madura, independiente, apasionada, auténtica, diferente, loca.

Una Princesa que busque compartir, no imponer. Que deseé aprender, no que le resuelvan la vida. Que esté dispuesta a luchar a mi lado, y no contra mí. Que enfrente los problemas, y no los evada. Que quiera pelear contra mi dragón junto conmigo, y que esté dispuesta a permitirme luchar contra el suyo a su lado.

Como siempre, necesito mucho. Por eso pido mucho. No soy un hombre común. Puedo llegar a ser bastante difícil y exigente. Pero también ofrezco mucho. Aquella chica que lo logre entender y valorar será precisamente la que más valga la pena y para la que ofrecer todo eso que quiero no implique sacrificio ni control.

Y vale la pena luchar. Vale la pena hacer absolutamente todo lo que esté en mis manos para enfrentar ese reto y ganar el amor de aquella que esté dispuesta a recorrer todo el camino a mi lado.

julio 14, 2011

Recuperando mi centro

Hay veces en que nos tenemos que enfrentar a cambios grandes y dramáticos, y es muy fácil perder nuestro centro.

Hay veces en que uno se pierde, aún sin que su vida haya sufrido cambios importantes, trascendentales y extensos. A veces simplemente uno se enfrenta a algo que lo saca de su zona de confort, y al no saber cómo reaccionar se confunde y termina por caer en sus viejos hábitos y mecanismos de defensa.

Y lo peor es que intenta hacer las cosas de manera diferente a como su propia naturaleza le indica. Lo cuál generalmente es un grave error. (Aunque aquí hay que recalcar. Hacer las cosas según tu naturaleza no es lo mismo que quedarte atorado en tu zona de confort.)

Al final, lo importante es tomarse un momento para meditar, y reflexionar si uno realmente está haciendo las cosas que debería hacer.


Me gusta planear las cosas. Me divierte, y generalmente una buena organización te quita problemas de encima y te ahorra el tiempo que perderías teniendo que solucionarlos (tiempo que puedes aprovechar para divertirte más). Además, en lo personal me suele desesperar demasiado la incertidumbre de no saber qué hacer, qué preparar, qué esperar...

Me gusta hablar las cosas, de frente, explícita y racionalmente. Es mi firme creencia que el mundo sería un lugar mejor si la gente aprendiera a comunicarse mucho más abiertamente, sin "intenciones ocultas", sin mentiras, sin futiles manipulaciones. Sobre todo sin dar por sentado que la otra persona automáticamente nos va a poder leer la mente y sabrá exactamente qué pensamos, queremos o esperamos. Ah, y de verdad odio con pasión las mentiras. A veces desearía que fuera posible no decir ni una más sin que eso provocara problemas o incomodidades.

Desde hace muchos años, tomé la determinación de que no dejaría que el miedo tomara decisiones por mí. Se vale ser cauto, se vale no sentirse listo, se vale cambiar de opinión. Lo que no se vale es hacer o no hacer algo sólo por el miedo a lo que pudiera pasar. Al diablo con el miedo. Pasará lo que tenga que pasar, y más vale pedir perdón que pedir permiso.

Me gusta aprender, conocer, experimentar, probar, intentar, investigar, saber. Soy muy curioso por naturaleza, y mi filosofía de vida es totalmente existencialista. Todo en esta vida es digno de experimentarse, al menos una vez. Uno nunca sabe cuándo podría encontrar algo que le podría llegar a cambiar la vida.

Soy una persona muy física. Tengo una necesidad bastante elevada de contacto físico con las personas cercanas a mí. Me producen mucho placer las caricias, abrazos, besos, todo ese tipo de cosas. Aclaro que esto definitivamente no se limita a contactos de caracter sexual. Yo veo el contacto físico como una forma más de comunicación, de comunión, de retroalimentación. Siempre voy a respetar el espacio íntimo de las demás personas, pero si depende de mí siempre voy a elegir la cercanía y calidez de la piel humana.


Hay cosas que estoy dispuesto a cambiar, algunas que no quiero, y algunas más que no puedo cambiarlas (lo quiera o no). La clave es diferenciar lo esencial de lo que no lo es. Y en general yo nunca he tenido mucho problema de hacer justo eso.

Yo soy yo, y no tengo por qué actuar diferente.

Habrá cosas que me funcionen, y cosas que no. Yo haré mi mejor esfuerzo. Pero (sobre todo en aquello relacionado con otras personas) es importante que me conozcan (y acepten) tal como soy. 

julio 07, 2011

Salto de Fé

A veces te encuentras justo en ese excitante y atemorizante punto...

Al borde del abismo, el viento dándote en la cara, la adrenalina recorriendo tu cuerpo... Sientes la cuerda del bungee atada a tus tobillos, pero no tienes idea si sea lo suficientemente flexible, corta o resistente.

Lo último que quieres es terminar en el suelo hecho estampilla postal, por supuesto. Pero la posibilidad de que en realidad sea la experiencia de tu vida te mantiene ahí, así, al borde del abismo.

No es la primera vez que te lanzas. Y las veces anteriores no has salido indemne. Pero sigues vivo. Y has logrado aprender de tus errores. O eso quieres creer.

Fé. Confianza absoluta, ciega, incuestionable. No es inocencia, es esperanza. No es estupidez, es estar dispuesto a correr el riesgo. Prioridades. Filosofía. Fé.

Por supuesto, eso no significa que te tirarás con los ojos cerrados. Los mantienes bien abiertos para poder retroceder ante la primer señal de alerta. Pero sin dejar que el miedo te paralice y tu resolución se evapore.

Respiras el aire puro. Relajas tus músculos en preparación de la tensión que seguirá. Aprecias el hermoso paisaje. No será la primera vez. (Irónicamente si todo sale bien, quizá exista la posibilidad de que sea la última.) Observas hacia abajo. El vacío te llama, te seduce, te reta.

Sonríes. Es momento de saltar...

junio 29, 2011

T-18

Tengo exactamente 28 años y medio. Es decir, en 18 meses cumpliré los 30.

A diferencia de la gran mayoría de las personas de mi edad, en realidad no me preocupa mucho eso. Vamos, que la vida no se termina una vez que alcanzas la tercer década. Y aún tengo cientos de proyectos en los que trabajar, sueños que alanzar, planes que lograr y cosas que aprender y experimentar. Mi vida apenas empieza.

En estos momentos sigo soltero e independiente, y sin planes a corto plazo de cambiar eso. (Aunque me mantengo abierto a lo que suceda, pues sigo esperando encontrar a la chica indicada.) Eventualmente me gustaría llegar a casarme, y algún día llegar a ser padre. Eso será chido. ^_^

De cualquier forma, el punto es que ya sea que me preocupe mi edad o no, no me estoy volviendo más joven. Físicamente comienzo a pasar de mi punto más alto. Básicamente desde el final de mi adolescencia me he sentido bastante cómodo y satisfecho con mi cuerpo y complexión; digo, no tengo un cuerpo perfecto... ¡Diablos! Ni siquiera tengo el físico que desearía tener. En realidad no ha sido mi prioridad hasta ahora, pero no puedo evitar pensar que verdaderamente tengo el potencial de verme mejor. Mucho mejor.

De hecho, llevo muchos años pensando que me gustaría llegar a tener un mucho mejor cuerpo en algún momento. "Eventualmente lo conseguiré. No hay prisa."

Excepto que (como ya decía antes) no me estoy volviendo más joven. Digo, nunca es demasiado tarde para hacer ejercicio y llevar una vida más sana. Pero me gustaría llegar a tener la mejor forma que mi metabolismo y estilo de vida me permitirían alcanzar.

Por eso, llegué a una determinación. Para cuando cumpla los 30, voy a tener el "mejor" cuerpo que pueda llegar a tener. Esto es, me quedan 18 meses para ello.

Estas son las condiciones que me estoy auto-imponiendo:
  • Para efectos prácticos soy pobre, por lo que inscribirme a un gran y lujoso gimnasio o comprar equipo caro está fuera de mis posibilidades. Al menos en unos cuantos años.
  • No quiero privarme a mí mismo de las cosas que me gustan. Estoy dispuesto a ejercitarme más y a comer más sano, pero definitivamente no me voy a morir de hambre o a dedicar demasiado de mi tiempo y energía a ejercitarme.
  • Tengo que seguir trabajando en horas de oficina (de lunes a viernes, de 8:30 am a 7 pm), y levantarme más temprano está totalmente descartado (por lo que el tiempo que podría dedicar al ejercicio sería en las noches y los fines de semana).
  • Quiero adelgazar un poco (tendré unos 10 kg que podría perder sin problemas) y ganar algo de tono muscular, pero sin obtener demasiado volumen. (Digamos que quiero tener un cuerpo de atleta, no de fisico-culturista.)
  • El límite de tiempo es en 18 meses. Justo cuando cumpla los 30.

No creo estar tan mal, pero es un buen momento para deshacerme de una buena vez de algunos malos hábitos y recuperar la condición física que en algún momento he llegado a tener.

Mido 1.74 m y en estos momentos peso alrededor de 82 kg. Mi meta es llegar a unos 72 (perdiendo la pancita y logrando quedar marcadón).

Voy a clases de baile un par de veces a la semana. Hago algo de ejercicio levantando mancuernas (unas 3 veces a la semana, generalmente los días que no voy al baile), y (si no me gana la flojera) suelo hacer algo de "cardio" subiendo y bajando escaleras (vivo en un octavo piso, sin elevador). Tengo el hábito de caminar mucho.

La mayoría de las veces yo cocino mi propia comida, que caliento en el comedor de la oficina. Comida rápida y similares sólo suelo comerla los fines.

Tomo mucha agua simple (en promedio unos 2 lts diarios) y únicamente tomo uno o dos refrescos a la semana, durante los fines. No fumo y tomo poco alcohol.

Una de las cosas que más me "preocupa" es el hecho de que mi metabolistmo está cambiando, y tengo que "redescubrir" cómo funciona mi cuerpo (que ya no tiene las mismas necesidades y limitaciones que en mis épocas más atléticas, de los 17 a los 23). La gran ventaja que tengo es que en realidad soy sumamente disciplinado. Una vez que venzo esa "inercia" inicial y comienzo con algo, no me suele costar demasiado trabajo cambiar mis hábitos y mantenerlos.

En fin... Ese es el plan. Haré todo lo posible. Y que conste que lo hago por mí, para mi propio beneficio y satisfacción. Y ya el que otras personas (principalmente de sexo femenino) lo lleguen a disfrutar también, pues eso ya es un extra.

(Ah, eso sí. Definitivamente me ayudaría que los demás me hecharan una mano. Así que siéntanse libres de compartirme referencias, hacerme sugerencias y darme tipos de cosas que puedan ayudarme a alcanzar mi meta. Particularmente el tipo que pueda hacer por mí mismo en casa a un costo accesible.)

mayo 16, 2011

Se murió

Querido blogger:

Ahora que te caíste, te comiste mi última entrada. La pobrecita estaba requete-bien, y me dio mucha tristeza que la mandaras al cielo de los pixeles. Te odio un poquito. Ojalá que pronto se me pase el coraje y me vuelva a inspirar para intentar re-escribirla, porque me había gustado mucho cómo quedó.

Gracias. Sinceramente

Damián
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