
¿Para qué sirve la culpa? Siendo realistas, de muy poco. De hecho, prácticamente de nada. No soluciona nada, no repara nada, no previene nada. (Siendo pragmáticos, la gente pasa más tiempo sufriendo por la culpa que realmente actuando para redimir sus errores.)
¿Entonces? ¿Por qué la gente se siente culpable de las cosas?
En general podemos hecharle la culpa a nuestra sociedad. Aún venimos cargando una herencia de la mentalidad católica medieval, donde prácticamente todo lo "placentero" estaba mal, era pecado. "A Dios todopoderoso confieso que he pecado de palabra, obra y pensamiento." Sip, hasta pensar era pecado. Entonces, como todos somos pecadores hay que sentirse mal, fustigarse y sufrir por nuestra inevitable perdición. Quizá si sufres lo suficiente Dios se apiade de tu alma y te de una pequeña oportunidad de perdón.
Y no, no estoy exagerando. Más o menos así es como veían las cosas antes. Y no demasiado antes (pregúntenle a las abuelas).
Bueno, pero ¿eso de qué nos sirve? ¿No se supone que ya hemos dejado todo eso atrás, y somos individuos modernos, liberados y mucho menos fanáticos? Pues si, pero las cicatrices siguen ahí.
Y no deja de ser un
paradigma que adoptamos por nuestra propia conveniencia sin cuestionarlo ni analizarlo mucho. Si, dije "conveniencia".

Verán, yo tengo una pequeña teoría al respecto. La gente siente culpa porque (en el fondo, inconcientemente) desea sentirla. Porque obtiene una especie de paliativo cómodo y seguro que volver su zona de confort.
Digamos que lo puedo resumir así: sientes culpa para poder darte permiso de "portarte mal".
Te portas mal. Haces algo "contra tus principios", pero que en el fondo te da satisfacción de algún tipo. Pero actuaste mal. ¡Oh, no! Pero espera, no te preocupes. Si después te sientes mal por haberlo hecho, ya no estás tan mal. Al arrepentirte y sentirte mal ya estás pagando parte de tu penitencia, con lo que eventualmente te darán el perdón.
Lo más irónico es que de esta forma uno de ser el pecador se convierte en la pobre víctima. "Mira cómo sufro, me remuerde la conciencia y la culpa me carcome por dentro." Y entonces, viendo para atrás, quizá aquello que hice "mal" no se vea tan grave como pensabamos...
Claro, lo peor del caso es que por lo general esa culpa no es para obtener el perdón verdadero de Dios. En realidad se trata de no ser castigados por la sociedad. Es una justificación de nuestras propias acciones.
Y no deja de ser una pobre excusa para evadir la responsabilidad sobre nuestras propias decisiones. Fuimos nosotros los que elegimos "actuar mal", y ahora no queremos aceptar que así fue. No, fueron mis impulsos, mis debilidades, mi "maldad". No yo. Pobre de mí, que soy débil e infeliz.

Ah, pero eso sí. Sabías en qué te metías desde el principio. Sabías que estabas actuando "mal", pero en ese momento no te importó. ¿Para qué? Si para eso después podré sentirme culpable y asunto arreglado.
O sea, no existía la posibilidad de decir "no, eso es malo, y mejor no lo haré". ¡Listo! La perfecta solución para no sentir culpa después. Ahhhh, pero no. En realidad no es eso lo que queremos.
¡Diablos! Tan fácil que sería olvidarnos de toda esa moralina, sufrimiento inútil y sencillamente aceptarnos a nosotros mismos. "Si, eso es lo que quiero hacer, ¿y qué? Si está bien o mal, eso lo sabré yo mejor que nadie. Que me juzguen lo que quieran, pues ni siquiera conocen mi contexto completo." Vamos, que incluso si quieren meter a Dios en esto, según su propio Libro sólo él es capaz de juzgar a la gente. Y creo que él, siendo omnisciente, tiene un contexto bastante más completo y no se preocupará por nuestros "pequeños" pecados... O en dado caso él (y sólo él) sabrá cuál es el castigo que verdaderamente merecemos. (Y eso que comunmente predican que él es todo amor, perdón y entendimiento...)
En fin... ¿Para qué sirve la culpa? De poco. Como una manera de "pecar" sin hacerse responsable de las decisiones. Para no tener que dejar de hacer lo que queremos, pero sin enfrentarnos a nosotros mismos (y a la sociedad) para decir "Si, lo hago porque quiero. ¿Y?"
¿No sería más fácil aceptar que es nuestra decisión y afrontar las consecuencias? ¿Así, sin culpas ni sufrimientos? ¿Sólamente hacer aquello de lo que después no nos vayamos a arrepentir? ¿Y si verdaderamente lo que queremos hacer no es bueno y puede dañar a otros (o a nosotros mismos), y entonces básicamente aceptamos NO HACERLO desde el principio?
Pero claro. Ya ahogado el niño...